SPORTSBAR

Una propuesta gastronómica basada en la cocina tradicional mediterránea, donde el producto fresco y de temporada marca el ritmo de cada plato y pone en valor los sabores auténticos de la tierra.
Nuestra cocina se inspira en el concepto flexitariano: una forma de disfrutar de una alimentación equilibrada donde las verduras y legumbres tienen un papel protagonista, sin renunciar a productos de origen animal seleccionados con criterio. Pescados, mariscos, carnes, huevos o quesos de calidad conviven en una oferta pensada para todos los estilos de vida.
El restaurante del club se convierte en un auténtico punto de encuentro donde gastronomía, deporte y ambiente se fusionan. Un espacio cuidado, cómodo y con personalidad, diseñado para alargar la experiencia más allá de la pista y convertir cada visita en algo más que un simple entrenamiento.
La carta sigue esta misma filosofía: platos sabrosos, equilibrados y con un toque actual que eleva cada comida. Desde opciones ligeras y saludables hasta propuestas más completas, pensadas tanto para deportistas que cuidan su rendimiento como para quienes simplemente quieren disfrutar sin prisas.
Además, incorporamos menús diarios ágiles y bien ejecutados, ideales para quienes buscan una opción rápida sin sacrificar calidad. Perfectos para antes o después de jugar, entre reuniones o como excusa para venir al club sin necesidad de pisar la pista.
Pero la experiencia no termina en la mesa.
El restaurante integra un concepto SPORTSBAR, convirtiéndose en el lugar ideal para vivir el deporte dentro y fuera de la pista. Aquí se podrán seguir en directo los principales torneos de pádel, creando un ambiente único donde jugadores y aficionados comparten la emoción de cada punto.
Además, la programación deportiva se amplía con retransmisiones de otros grandes eventos como fútbol, tenis y competiciones destacadas, generando un espacio dinámico, social y siempre activo. Un punto de encuentro donde celebrar victorias, comentar jugadas y disfrutar del deporte en comunidad.
Este enfoque transforma el restaurante en un motor de vida del club: un lugar donde apetece quedarse, consumir y volver.
Porque aquí no solo se viene a jugar.
Se viene a entrenar, a desconectar, a compartir… a ver deporte… y, sobre todo, a quedarse.
